Huele a quemado

“El Coyote ordenó la limpieza de todos los cargos que valían la pena del sector público para colocar a los militantes del MNR y de la coalición oficialista. La tensión que vivían los empleados públicos hizo que algunos delataran a sus compañeros que hablaban mal del Coyote para proteger sus puestos. En un ministerio, hubo rumores de que el jefe de personal obligó a una secretaria a que se acostara con él bajo la amenaza de que la iba a echar.
Lucas también se aprovechaba de la coyuntura. “El poder me ha hecho bonito”, me dijo. Un círculo de mujeres merodeaba en torno a él, dispuestas a cualquier cosa con tal de conseguir trabajo. Un par de veces a la semana se perdía con Ada en el baño de mujeres.
A veces contrataban a las amantes y familiares de dirigentes de peso en puestos importantes. Una hermana del Coyote tenía un cargo semiejecutivo en YPFB. Era conocida por su ineficiencia, pero no se le podía despedir”.
Nota:

Literatura y política.No hay dilema.